Intimacy

Posiciones sexuales para parejas: 10 para empezar

Misionero, cucharita, vaquera, loto y más: cómo hacer cada posición, con ilustración y consejos de comodidad. Y una forma de descubrir cuáles quieren los dos.

Actualizado el 22 de octubre de 2026

Un maniquí de madera pasa una pluma por el brazo del otro, acostado en la cama

No existe la posición correcta. Existe la que funciona para sus cuerpos, ese día, con esas ganas. Abajo hay diez posiciones: las clásicas que casi todas las parejas conocen y algunas que poca gente prueba. Cada una viene con el paso a paso y una ilustración con maniquíes de madera, sin fotos explícitas.

Antes de empezar

  • El lubricante resuelve más incomodidad que cualquier técnica. Tengan uno a la mano, a base de agua si usan condón o juguetes de silicona.
  • Una almohada bajo la cadera cambia el ángulo de casi todas las posiciones acostados.
  • Empiecen despacio. El ritmo puede subir cuando los dos encuentren el acomodo.
  • Acuerden una forma sencilla de pedir parar o cambiar. Detenerse a la mitad es parte del juego, no un fracaso.

1.Misionero

Una persona acostada boca arriba en la cama, con las rodillas flexionadas, abraza a la otra, que está encima, de frente y con el cuerpo pegado.

Una persona se acuesta boca arriba con las rodillas flexionadas y separadas mientras la otra se acuesta encima, de frente, con los cuerpos pegados.

Cómo hacerlo

1. Una persona se acuesta boca arriba, con la cabeza en la almohada y las rodillas flexionadas y separadas; la otra se acuesta encima, de frente, entre sus piernas. 2. Quien está arriba apoya las rodillas en el colchón y los antebrazos junto a los hombros de su pareja, sin cargar el peso sobre su pecho. 3. Hagan una pausa antes de cambiar el ángulo y paren si alguien siente incomodidad.

Consejos

Un clásico por algo: cara a cara, pueden besarse, mirarse y abrazarse todo el tiempo. Quien está arriba marca el ritmo; los movimientos cortos, con la cadera bien pegada, aumentan el roce cerca del clítoris. Más fácil: una almohada bajo la cadera de quien está abajo hace el encaje más cómodo y alivia la zona lumbar. Más intenso: quien está abajo rodea la cintura de su pareja con las piernas y atrae su cadera, lo que profundiza el contacto.

2.Cucharita

Ambas personas acostadas de lado en la cama, mirando en la misma dirección; quien está detrás abraza a su pareja por el pecho.

Ambas personas se acuestan de lado mirando en la misma dirección, y quien está detrás abraza a su pareja siguiendo la curva de su espalda.

Cómo hacerlo

1. Ambas personas se acuestan de lado mirando en la misma dirección, con quien está detrás acomodado en la curva de la espalda de su pareja. 2. Quien está detrás pasa el brazo por encima y abraza a su pareja por el pecho; flexionen un poco las rodillas y pongan un cojín entre ellas si la pierna de arriba necesita apoyo. 3. Hagan una pausa antes de cambiar el ángulo y paren si alguien siente incomodidad.

Consejos

Íntima y sin esfuerzo: nadie tiene que sostener su propio peso, y el abrazo por detrás deja las manos libres para acariciar el pecho y el clítoris. Los movimientos suelen ser cortos y lentos, por eso es buena opción para mañanas tranquilas o cuando aparece el cansancio. Más fácil: quien está adelante flexiona la pierna de arriba y la apoya más hacia adelante, lo que abre espacio y facilita el encaje. Más intenso: quien está adelante inclina el torso hacia adelante, casi boca abajo, y quien está detrás sujeta la cadera para dar más firmeza.

3.Vaquera

Una persona se acuesta boca arriba mientras la otra se sienta erguida a horcajadas sobre sus caderas, mirándola y con las rodillas a ambos lados.

Una persona se acuesta boca arriba mientras la otra se sienta erguida a horcajadas sobre sus caderas, mirándola y con las rodillas a ambos lados.

Cómo hacerlo

1. Una persona se acuesta boca arriba mientras la otra se sienta erguida a horcajadas sobre sus caderas, mirándola y con las rodillas a ambos lados. 2. Quien está encima distribuye el peso en las rodillas y ajusta la inclinación del torso sin tirar de los brazos de la pareja. 3. Hagan una pausa antes de cambiar el ángulo y paren si alguien siente incomodidad.

Consejos

Quien está arriba controla todo: ritmo, profundidad y ángulo. Inclinar el torso hacia delante aumenta el roce en la parte frontal, cerca del clítoris; quedarse erguido o inclinarse hacia atrás profundiza el contacto y suele favorecer la pared frontal (zona del punto G). Más fácil: quien está arriba apoya las manos en el pecho de su pareja y mueve la cadera en círculos en lugar de subir y bajar. Más intenso: quien está debajo flexiona las rodillas, apoya los pies en el colchón y acompaña empujando la cadera hacia arriba.

4.Vaquera invertida

Una persona acostada boca arriba en la cama, con las piernas extendidas; la otra, arrodillada sobre sus caderas y de espaldas a ella, apoya las manos en sus muslos.

Una persona se acuesta boca arriba con las piernas extendidas mientras la otra se arrodilla a horcajadas sobre sus caderas, mirando hacia sus pies.

Cómo hacerlo

1. Una persona se acuesta boca arriba con las piernas extendidas; la otra se arrodilla a horcajadas sobre sus caderas, mirando hacia sus pies, con una rodilla a cada lado. 2. Quien está arriba apoya las manos en los muslos o las rodillas de su pareja para equilibrarse y baja poco a poco. 3. Hagan una pausa antes de cambiar el ángulo y paren si alguien siente incomodidad.

Consejos

Quien está arriba controla el ritmo, la profundidad y el ángulo, y quien está acostado puede guiar con las manos en la cintura o la cadera. Inclinar el torso hacia adelante o hacia atrás cambia mucho la sensación. Como el ángulo es menos natural para el pene, bajen despacio y, si se sale, vuelvan a acomodarlo con la mano en lugar de bajar con fuerza. Más fácil: quien está arriba mueve la cadera en círculos en lugar de subir y bajar, con las manos firmes en los muslos de su pareja. Más intenso: quien está acostado flexiona las rodillas y apoya los pies en el colchón; quien está arriba se apoya en ellas y gana más impulso.

5.De perrito

En un cuarto por la mañana, una persona apoyada en manos y rodillas sobre la cama y la otra arrodillada justo detrás, con las manos en su cadera.

Una persona se apoya en manos y rodillas mientras la otra se arrodilla detrás, con las manos suaves en las caderas.

Cómo hacerlo

1. Una persona se apoya en manos y rodillas mientras la otra se arrodilla detrás, con las manos suaves en las caderas. 2. Coloquen primero las manos bajo los hombros y las rodillas bajo las caderas; después ajusten la distancia sin forzar una curva exagerada en la zona lumbar. 3. Hagan una pausa antes de cambiar el ángulo y paren si alguien siente incomodidad.

Consejos

Bajar los hombros a los antebrazos cambia el ángulo y suele hacer el contacto más profundo; con los brazos estirados es más ligero. Quien está detrás puede sujetar la cadera para guiar el ritmo, y quien está delante puede empujar hacia atrás para controlar la profundidad. Más fácil: un cojín bajo las rodillas y movimientos cortos. Más intenso: una mano libre en el clítoris o el pene mientras el ritmo sube poco a poco.

6.Loto

En la cama, una persona sentada con las piernas cruzadas abraza a la otra, que está en su regazo, de frente, con las piernas alrededor de su cintura.

Una persona se sienta con las piernas cruzadas en la cama y la otra se sienta en su regazo, de frente, con las piernas alrededor de su cintura.

Cómo hacerlo

1. Una persona se sienta con las piernas cruzadas en el centro de la cama, con la espalda recta; la otra se sienta en su regazo, de frente. 2. Quien está en el regazo rodea la cintura de su pareja con las piernas y el cuello con los brazos; quien está abajo le sostiene la espalda. 3. Hagan una pausa antes de cambiar el ángulo y paren si alguien siente incomodidad.

Consejos

Más encuentro que movimiento: hay poco espacio para ir y venir, así que el ritmo viene de mecerse y mover la cadera juntos, pegados, con besos y mirándose a los ojos. Quien está en el regazo controla la profundidad con las piernas. Más fácil: quien está abajo apoya la espalda en la cabecera o en varias almohadas, y quien está en el regazo apoya los pies en la cama. Más intenso: los dos se inclinan hacia atrás apoyados en las manos, lo que abre espacio entre los cuerpos y cambia el ángulo.

7.En la silla

En un comedor al atardecer, una persona sentada en una silla de madera y la otra en su regazo, de frente y abrazada, con los pies en el piso a ambos lados de la silla.

Una persona se sienta en una silla firme y la otra se sienta en su regazo, de frente, con un pie a cada lado de la silla.

Cómo hacerlo

1. Una persona se sienta en una silla firme, sin ruedas ni brazos, con los pies bien apoyados en el piso. 2. La otra se sienta en su regazo, de frente, con un pie a cada lado de la silla, y le rodea el cuello; quien está sentado le sostiene la espalda. 3. Hagan una pausa antes de cambiar el ángulo y paren si alguien siente incomodidad.

Consejos

Con los pies en el piso, quien está en el regazo tiene apoyo para subir y bajar y controla el ritmo y la profundidad; quien está sentado queda libre para abrazar y besar. Los cuerpos pegados favorecen el roce cerca del clítoris. Más fácil: quien está en el regazo mueve la cadera despacio en lugar de subir y bajar. Más intenso: quien está sentado se inclina un poco hacia atrás y sujeta la cadera de su pareja para acompañar el movimiento.

8.En el sillón, por detrás

En una sala al atardecer, una persona arrodillada en un sillón de cuero, con los antebrazos en el respaldo, y la otra de pie detrás, con las manos en su cadera.

Una persona se arrodilla en el asiento del sillón, de frente al respaldo, y la otra se queda de pie detrás, con las manos en su cadera.

Cómo hacerlo

1. Una persona se arrodilla en el borde del asiento, de frente al respaldo, y apoya los antebrazos encima de él. 2. La otra se queda de pie en el piso, justo detrás, y ajusta la altura flexionando un poco las rodillas; las manos en la cadera ayudan a guiar. 3. Hagan una pausa antes de cambiar el ángulo y paren si alguien siente incomodidad.

Consejos

Una versión de «De perrito» que cuida rodillas y muñecas: el respaldo sostiene el torso y el asiento acolchado amortigua. Quien está de pie marca el ritmo, y quien está adelante puede subir o bajar la cadera para cambiar el ángulo. Más fácil: un cojín bajo las rodillas de quien está en el sillón y movimientos lentos. Más intenso: quien está adelante apoya el pecho en el respaldo y arquea la espalda, y quien está detrás sujeta la cadera con firmeza.

9.Apetito

En un cuarto al atardecer, una persona sentada en el borde de la cama, inclinada hacia atrás sobre las manos, y la otra arrodillada en el piso frente a ella, con la cabeza en su regazo.

En esta disposición oral, una persona se sienta al borde de la cama y se reclina sobre las manos.

Cómo hacerlo

En esta disposición oral, una persona se sienta al borde de la cama y se reclina sobre las manos. Su pareja se arrodilla delante en el suelo, con los hombros entre las piernas relajadas. Mantengan libres el rostro y el cuello, con espacio para que cualquiera pueda pausar o apartarse fácilmente.

Consejos

De rodillas en el suelo, quien practica el oral queda a la altura justa sin forzar el cuello; una almohada bajo las rodillas ayuda. Quien recibe puede guiar con las manos o decir qué funciona: un ritmo constante suele importar más que la velocidad. Más fácil: quien recibe se acuesta boca arriba y apoya los pies en los hombros o la espalda de su pareja. Más intenso: quien practica el oral suma los dedos, y quien recibe levanta la cadera para acercarse más.

10.Caricias mutuas

Dos personas sentadas lado a lado en la cama, apoyadas en la cabecera a la luz de la lámpara, con las cabezas juntas y cada una con la mano en el regazo de la otra.

Ambas personas se sientan lado a lado, apoyadas en la cabecera, y cada una acaricia a la otra con la mano, sin penetración.

Cómo hacerlo

1. Siéntense lado a lado con la espalda en las almohadas de la cabecera y las piernas extendidas, hombro con hombro. 2. Cada uno lleva una mano al regazo del otro; la mano libre queda en la sábana o abrazando a su pareja. 3. Empiecen despacio, digan lo que se siente bien y paren si alguien siente incomodidad.

Consejos

Funciona para cualquier pareja y cualquier cuerpo, y es ideal para aprender qué le gusta al otro: cada uno muestra con su propia mano la presión y el ritmo que prefiere, y su pareja lo repite. El lubricante hace el contacto más suave y cómodo. Más fácil: empiecen por encima de la ropa o la sábana y solo después pasen al contacto directo. Más intenso: uno cierra los ojos y solo recibe, luego cambian; o usen un vibrador como extensión de la mano.

Cómo elegir la siguiente posición

Lo difícil casi nunca es la posición: es decir que quieres probarla. Mucha gente tiene ganas de estar arriba, de hacerlo de pie o de probar de perrito, y no lo dice por miedo a escuchar un “no” o a que suene a queja de lo que ya tienen.

Una salida es responder en secreto. En el cuestionario de Intimacy, el capítulo de posiciones le pregunta a cada uno, una por una, qué tiene ganas de hacer. En el resultado aparecen solo las posiciones que los dos marcaron, con las ganas de cada uno. Lo que solo uno quiso queda guardado.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor posición para empezar?

El misionero y la cucharita son las más fáciles: los dos están apoyados, el ritmo se controla fácil y pueden mirarse o abrazarse. Con una almohada bajo la cadera, el misionero ya cambia mucho.

¿Qué posición da más placer a las mujeres?

Depende de cada cuerpo, pero para muchas mujeres el placer viene del clítoris. Las posiciones en las que ella controla el ritmo y el ángulo, como la vaquera y el loto, o en las que se puede usar la mano o un vibrador al mismo tiempo, suelen funcionar mejor.

¿Cuántas posiciones hay en Intimacy?

La app tiene un catálogo de posiciones ilustradas con paso a paso y filtros por cuerpo y lugar. Las diez de esta página son gratis; las demás son parte de Premium.